Trucos para hacer tu hogar más confortable

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1) La temperatura

La temperatura de la casa tiene que ser agradable para que la gente se sienta a gusto. Y no solo el ambiente, sino también y muy especialmente en la cama. Por eso, en invierno se debe de contar con sábanas de franela o con sábanas térmicas que permitan que, al meterse en cama, esta no se sienta fría sino cálida y muy acogedora. En verano, por el contrario, el algodón natural o el lino harán que la cama esté fresca y se pueda dormir mucho  mejor.

2) Espacios despejados

Está bien decorar los espacios, pero si se recarga demasiado la decoración puede acabar causando un cierto agobio. Entrar en una habitación tiene que ser algo fácil y natural y no una carrera de obstáculos esquivando muebles y objetos decorativos. Lo único que sí se puede cubrir por completo durante el invierno es el suelo, utilizando alfombras para hacer el espacio más cálido y acogedor. Estas alfombras pueden ser de pelo largo, una tendencia de temporada y que, contrariamente a lo que se cree, no son más sucias que las de pelo corto.

3) Una cocina que invite a ser usada

La cocina tiene que ser algo mas que un espacio moderno y bonito. Por eso, si vas a reformar tu cocina asegúrate de que todo lo que pones es fácil de limpiar y práctico. Pocas cosas hay tan agradables como una comida con la familia, un asado al horno por ejemplo. Pero para que esto se repita con frecuencia el horno tiene que ser fácil de limpiar y no solo bonito o no se tendrán ganas de encenderlo. Elementos como un lavavajillas también ayudarán a que la cocina se use más y resulte más confortable cocinar.

4) Controla los niveles de humedad

La temperatura es importante pero también los niveles de humedad. Un aire excesivamente seco puede hacer que la nariz duela o incluso sangre. Un humidificador puede ayudar cuando se tiene una calefacción que seca demasiado el ambiente. Por el contrario, en zonas húmedas hace falta un deshumidificador que seque la casa. Estos aparatos te ayudarán a que tu casa sea más confortable, pero también a ahorrar mucho dinero en calefacción y en aire acondicionado ya que, por ejemplo, una casa húmeda puede parecer muchísimo más fría y es más difícil de tener a una buena temperatura que una con los niveles correctos.